sábado, 5 de noviembre de 2011

Territorio de la ausencia IV


IV

Ahora, desde la luz de la memoria, es
como si en el territorio de la infancia se hubiera
abolido el tiempo y todos los años hubieran sido el mismo:
un año prolongado y mágico.

El pueblo de caminos
y cuestas empinadas
testigo fue en silencio,
en muda lejanía,
de risas y promesas,
de futuros abiertos
a un incierto mañana
con la aurora vencida.
Las paredes de piedra,
los pasillos oscuros,
las ventanas sin rejas
abiertas al paisaje
y nosotros hundidos
en la inmensa penumbra
vagando como sombras
por fin reconocidas.
Seguimos las estrellas
bajo el cielo en la noche,
cruzamos las distancias
de tiempos y de mares,
abrimos esperanzas
entre el alba y el día.
Después, tras tanto tiempo
tentando la memoria,
nos quedan los caminos,
las paredes de piedra,
la mudez de las cosas,
la palabra encendida.





c) RAMÓN GARCÍA MATEOS
De: Triste es el territorio de la ausencia, 1998
También en:
Rumor de agua redonda (Antología 1998-2010), 2010
Recita: Joaquín de la Buelga
Selección musical: Joaquín de la Buelga
Edición: Alejandra Moglia