
La eternidad es mi memoria esdrújula,
aluvión de los tiempos sucedidos
que arrastra entre sus aguas las palabras
sabias de compasión. La eternidad.
La eternidad es mi memoria invicta,
suma de instantes, vuelo azul del aire
donde la luz se despereza y canta
para nombrar el mundo. La eternidad.
La eternidad es la memoria mía,
la memoria del agua en los estanques,
de la tierra labrada en los tardíos,
de mi triste orfandad endomingada.
A eternidad me huelen las palabras
y a memoria sin fin sabe la muerte
RAMÓN GARCÍA MATEOS
(31 de diciembre de 2011)